5 de enero de 2013

la joven del chelo

Reproducir y leer.




Las notas se contonean al ritmo de tus movimientos
con el arco aflorando y descendiendo por el río de los deseos.

Mientras, la música sinuosa me embriaga
y la sensualidad de tus perfiles me eriza las entrañas.

Es entonces cuando se desliza el bretelle por tu hombro
como una invitación a la danza de los sentidos.

El negro cabello danza al son del pentagrama,
y las muecas, escondidas tras una sonrisa,
se pintan en tus labios
descubriéndose en una verbena de gozos.

Lo demás no existe…


Ariana Arcu al cello


Gracias Ginebra por mostrármelo

23 de diciembre de 2012

y mece el llanto



La lluvia altanera brota
calando ventanas abiertas
que atisban cielos rasgados.

El mentón llora, descansa,
mermado en pecho postrado
de gris esperanza quebrada.

Hojas plegadas, dormidas
en baile vetusto silbando
con blancos vientos de invierno.

Mece el llanto en mi hombro
entregando verdes prados
donde sólo el azul reina. 

20 de octubre de 2012

de noche



De noche, la luz se fue.

En este momento la calma me envuelve.
Los grandes obstáculos desaparecen,
lo insuperable se hace llano,
la jornada crujió dura pero exitosa.

Melodías que no cesan,
caricias aterciopeladas,
somnolencias que van y vienen
en espasmos de lujurias.

No sé si es el fin deseado
o el principio esperado,
pero todo acabó para empezar de nuevo,
para sucumbir en un último suspiro.

14 de octubre de 2012

a veces me enredo en tus vaivenes




A veces me enredo en tus vaivenes
bañándome en tu fácil sonrisa
sin escatimar la tenue brisa
de lo que me guarda en tus andenes.

Me subo abordo de tus enseres.
nadando hacia la arenada orilla;
balancín que suena y abrillanta
los placeres que refrescan y hieren.

Vida de redondeada noria
que ensalzando, remonta y humilla,
engalanando de gargantilla
esa faz blanca escapatoria.

Damisela de quebrados pasos
que engalana frágil, despacio,
a leves tientas, el palacio
del sitio de mis abrazos.

29 de septiembre de 2012

desbocado


 Potro salvaje trotando en mis venas
suelta las monturas de tu bravío
que ni dormir me dejas
que quiero descansar como río.

Mis suspiros por una serena calma
queriendo encontrar el reposo
que no lo abrazo ni cuando llega el alba,
ni en recuerdo, ni en despojo.

Detén el sainete de composturas,
de entresijos y algarabías.
Que la noche ayuda
pero no lo suficiente.

Temblando como guirnalda de rosas
la aurora me recibe y el día me acoge.
Sólo el reposo y la distensión
me tejerán para peinar tu crin.

El querer disfrutar de los míos
en la más henchida plenitud,
¿no es deseo justificado
y derecho concebido?

Porque no vivo en mí
sino tiemblo de ti,
sin llegar a comprender
el motivo de este baile

Porque quiero desmontar
de tan agría cabalgadura
y no logro retener las riendas
de la vida que es mía.

14 de septiembre de 2012

conjugación perfecta

 

He aquí la conjugación perfecta de música y letra que el tiempo no es capaz de destruir...

Acaricia mi ensueño
El suave murmullo
De tu suspirar.
Como ríe la vida
Si tus ojos negros
Me quieren mirar.
Y si es mío el amparo
De tu risa leve
Que es como un cantar,
Ella aquieta mi herida,
Todo, todo se olvida.

El día que me quieras
La rosa que engalana,
Se vestirá de fiesta
Con su mejor color.
Y al viento las campanas
Dirán que ya eres mía,
Y locas las fontanas
Se contarán su amor.

La noche que me quieras
Desde el azul del cielo,
Las estrellas celosas
Nos mirarán pasar.
Y un rayo misterioso
Hará nido en tu pelo,
Luciernagas curiosas que verán
Que eres mi consuelo.

El día que me quieras
No habrá más que armonía.
Será clara la aurora
Y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
Rumor de melodía.
Y nos darán las fuentes
Su canto de cristal.

El día que me quieras
Endulzará sus cuerdas
El pájaro cantor.
Florecerá la vida
No existirá el dolor.

La noche que me quieras...

Carlos Gardel