19 de mayo de 2012

vientos de luz




Me encanta cuando ríes
llena de luz.
Blanca cebolla,
rocío andaluz.

Mi dulce de anís;
quieta en el caos,
luz en la niebla,
aliento en el gris.

Cuando las sombras huyen
del faro de mis deseos,
el reposo tras la lucha
muestra la altanera victoria.

Ahora estoy a tu lado
y descansas en tibias caricias
en las que te guio,
en las que te envuelvo.

Gritando, salta la esperanza.
La pesadilla se ahoga
entre azahares perfumados
y vientos de luz.


29 de abril de 2012

tierra de geranios



Vivir, salir de la espesura.
Morir, descansar en plenitud.

Hoy he salido de casa con la camisa ruda,
con el sentimiento airado, mirando de frente.
No siempre lo hago de tal guisa,
sólo cuando el viento sopla reverente.

Y me surge la duda, 
la seguridad de estar a la altura.
Hoy lo veo más claro;
la losa que me cubrirá será armadura.

Hoy he visto la muerte.
la que acecha, la que atrapa,
la que libera, la que despoja,
la que nos hunde o salva de inapetencias.

¿Qué es vivir?, ¿o qué es llegar?.
¿El fin?; dicen que necesario.
Como mar de santuarios,
como tierra de geranios.


31 de marzo de 2012

criadero de nostalgias


Un criadero de nostalgias es la vida
donde a cada paso sigue la mirada atrás,
donde la lejanía es incierta y
el futuro se debate en derrota.

Pero mirar atrás, contemplar las míticas andanzas,
los caminos que no regresan,
lo que nunca retornará a ser palpable,
me hace caer en la desazón.

Y mientras el desánimo acaricia la proa
y desdibuja las velas del bajel,
no encuentro dicha en el devenir
aunque el horizonte se halle desgranado.

Pero camino andado quedó atrás.
Los regateos de vida que no culminaron
en bravos y triunfos, sólo me enseñan
que el horizonte traerá otros quehaceres.

Entonces creo ver distantes alegrías,
vidas no vividas de senderos vírgenes
que me darán nuevos placeres y
sensaciones de presentes irrenunciables.

2 de marzo de 2012

Socorro desde España


Iba a decir que estamos cruzando el límite, pero ya lo hemos hecho hace tiempo. Mi querida España está a la deriva. No quiero buscar culpables, sólo encontrar soluciones. Estamos dando por hecho que vamos a llegar a los seis millones de parados como si fuese algo por lo que tenemos que pasar irremediablemente. Me niego, me opongo y me sulfuro de que nos quedemos igual. Es como cuando tenemos un resfriado; lo tengo que pasar y ya me curaré. Nuestro gobierno debe encontrar soluciones ya. La reforma laboral no ayuda, es como meterle un chute de insulina a un diabético comatoso. No es una medida para aplicar en tiempos de recesión sino en los de bonanza. Debemos activar la economía inmediatamente. La cifra de déficit dictada por la señora Merkel y su perrito Sarkozy no debe ser el único objetivo a alcanzar (ya lo hizo Japón en los 90 y así les fue). Muchas personas están cruzando hace tiempo los umbrales de la pobreza. Cada día veo a más gente rebuscar en los contenedores de basura y ahora resulta que el gobierno nos dice que tenemos que pasar por esta situación hasta que poco a poco nos vayamos recuperando. No hace falta saber mucho de economía para afirmar que si no inyectamos liquidez, realizamos inversiones y ponemos los motores del PIB a funcionar esto es un bucle sin salida. Es hora de que el BCE haga de Reserva Federal y asuma el liderazgo de verdad. Cada mes tenemos cien mil parados más. Hogares sin ningún tipo de ingresos. Esto es una locura de la que quiero despertar. Personalmente y dando gracias sigo cotizando, pero cerca, muy cerca, veo que el derecho al trabajo digno que dicta nuestra constitución está desapareciendo.

Mi grito, ya casi aullido es “no al conformismo”, “medidas con resultados a corto plazo ya”.

11 de febrero de 2012

Miguel Hernández



Hoy me apetece leer a Miguel;
porque me hace ver luz donde la sombra cayó
donde lo ordinario es acontecimiento,
el asta mástil de bandera
y la naranja dulce manjar.

Donde el pajar huele a hierbabuena,
la oveja es compañera de viaje,
el almendro engendra milagros
y su tierra es la mía.

Miguel, oh Miguel,
mi querido y añorado Miguel,
donde tú rozas yo palpito,
y cuando tu viento se calma yo muero.

Esta noche, Miguel, yo te añoro.
En este cielo que tuyo fue me cobijo,
y nadie como la piedra alicantina
será más terca y dura que mi recuerdo.

14 de enero de 2012

ruge



Ruge bravo. Ahora te adivino.
Una y otra vez rompes el silencio
de la oscuridad bañada de plata lunar.

Ritmos desencadenados en melodía
de espuma quebrada y confusa
siento tu herida en mi aliento.

Raudales, olores de color salado
que de repente cesan y de soslayo
apuñalan la quietud de la noche.

Bravo, mar de mis ausencias
que inundas en calma la pausa pausada,
la noche envelada, la aventura inacabada.

Lo sé, marcas el ritmo, el tono,
la guía de mis senderos,
mis futuros sin coraje, envalentonados.

Risa de los adentros, de tus frases,
de tus ojos azulados, ennegrecidos de
grises valses acompasados.

Respira, respiro.
Lates, acompañas el son
de entuertos anudados

Mi mar, el mío,
el de las noches estrelladas,
el de caminos animados.